HISTORIA DE ALEJANDRA VL

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Les comparto una historia de Desamor que tuve hace algún tiempo.

Estaba por terminar mi carrera, mis amigas y yo asistíamos a varias fiestas (ya saben, de las típicas universitarias) donde conocías a mucha gente. En una de esas fiestas, organizadas por ingenieros, conocí a un chico el cual a simple vista no llamaba mi atención, era agradable, sí, pero yo no pensaba en otro plan más que en divertirme.

A lo largo de la noche fuimos intercambiando risas y buena plática, en ese momento sentí el “no sé qué, qué no sé yo” y dije ok, es lindo. Era momento de partir y yo solo pensaba: por favor, pídeme mi número… yo parecía de secundaria, lo juro, toda mensa y emocionada por un chico con el cual reí por más de dos horas, y así fue, me pidió mi número.

Comenzamos a salir, y a los dos meses de conocernos decidió que era momento de formalizar la relación. El estar con él era mágico, todos los días eran diferentes y siempre tenía la manera precisa de hacerme feliz, y la mejor parte, mis papás lo adoraban.

Un día llegó con una guitarra fuera de mi casa y comenzó a cantarme, me llevaba rosas a mi salón, comíamos juntos, todo iba bien.

Al cumplir un año, las cosas comenzaron a ir en picada, muchas peleas, malos entendidos y celos.

Así como llegó aquel hombre de cuento de hadas, así se había ido. El poder vernos era un milagro y parecía que hacía todo por no coincidir en la universidad.

Llegaba el mes de su graduación, recuerdo que me habló por teléfono diciendo que iría a mi casa por un vestido para su hermana y yo le dije que sí, yo solo quería que las cosas fueran como antes. Llegó con su hermana y me fui con él a su casa, cabe mencionar que él me cerró la puerta del coche en la cara diciendo que no quería verme. Yo como buena mujer desquiciada me subí al coche y nos fuimos.

En el camino había un silencio incómodo y al llegar a su casa le dije que iría rápido con una amiga, solo quería llorar y un consejo. Cuando me calmo, regreso a su casa y lo encuentro saliendo de ella, me dice que irá con un amigo pero que no quiere que vaya con él, yo de todos modos decido ir, y al llegar a la estación de autobuses le digo que ya no soporto la situación y le digo que tenemos que hablar, yo llorando obviamente. Me toma del brazo y nos sentamos, en ese momento sentí un alivio enorme porque tontamente pensaba que ya todo estaría bien, pero no. Él me dice: “ya no siento lo mismo, ya no quiero esto, hasta aquí”. Yo no podía creerlo, prácticamente le rogué que no me dejara pero no le importó, me dio un beso en la frente y me dejó.

Yo no sabía qué hacer o a dónde ir, recordé la ruta para llegar a casa de una amiga y pase esa noche en su casa.

A la semana tengo comunicación con su hermana y le preguntó que cómo estaba, pero en realidad la razón de hablar con ella era porque yo tenía un sentimiento extraño, un presentimiento. Le pregunté si sabía algo, no sé, que estuviera con alguien más, hubo un silencio y luego su respuesta: sí. Cuando le pregunto quién era yo no podía creerlo, era de mis mejores amigas.

El mundo se me vino encima, lloré hasta quedarme dormida. Y por mucho tiempo lloré.

Ya no tuve comunicación con él. Me enteré de que él y mi amiga empezaron a tener “onda” en una fiesta que él no me llevó.

Pasaron los años y un día le escribí que lo perdonaba, no por él, sino por sanarme.

Actualmente sé poco de él, un día nos encontramos y me puse nerviosa y tomé mi celular, él se fue de largo.

Sé por conocidos que ya se casó con mi “amiga” y que son muy felices. En algún momento ella me buscó y me pidió perdón, yo solo le dije que la vida cobra caro las acciones.

Estoy muy feliz actualmente con mi esposo, pero estas historias son algo que te marca de por vida…

2 comments

  1. Que duro te entiendo perfectamente y tienes toda la razón te marca de por vida saludos desde Venezuela…

    1. SALUDOS CARIÑOSOS HASTA VENEZUELA!!

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